Oṁ saha nā vavatu

ॐ सह नाववतु । सह नौ भुनक्तु । सह वीर्यं करवावहै । तेजस्वि नावधीतमस्तु मा विद्विषावहै ।
ॐ शान्तिः शान्तिः शान्तिः ॥

Oṁ sa̱ha nā̍ vavatu | sa̱ha nau̍ bhunaktu | sa̱ha vī̱rya̍ṅ karavāvahai |
te̱ja̱svinā̱vadhī̍tamastu̱ mā vi̍dviṣā̱vahai̎ | Oṁ śā̱ntiḥ śā̱ntiḥ śā̱nti̍̍ḥ ||

Que Él (Īśvara) nos proteja a nosotros dos (al profesor y a mi)
Que Él nos nutra.
Que nosotros juntos adquiramos fuerza y capacidades (para estudiar y entender la enseñanza expuesta en las escrituras).
Que lo que estudiemos sea brillante.
Que no haya discordia entre nosotros dos (el profesor y el estudiante).
Om, Paz, Paz, Paz. (2) 

– Kṛṣṇa Yajurveda, Taittirīya upaniṣad – II.1
Traducción por Francisco San Miguel

Bhāṣya

Esta invocación de paz es cantada por maestros y alumnos todos los días durante el estudio. Así, antes de estudiar, al recordarse cada día lo que juntos van a ejercer en pos de experimentar la verdad de los upaniṣads, se vuelven cada vez más unidos. Esta condición de perfecta comunión entre el profesor y el alumno es indispensable en el estudio de la ciencia subjetiva del Vedānta. 

Esto se da, debido a que la experiencia íntima debe ser transmitida por el profesor al alumno. Es una experiencia trascendental que debe inspirar al experimentador a una sublimación completa de su conciencia centrada en el ego; por ende, no debe ser expresada a la ligera mediante el frágil instrumento del lenguaje.

Por lo tanto, el éxito en entender los Vedas y finalmente ganar las experiencias de su verdad, dependen completamente de la capacidad del buscador para sintonizarse con las experiencias íntimas del maestro, quién las puede expresar en forma vaga mediante un canto intuitivo cantado por él, en el finito/limitado idioma del texto.

Esta perfecta sincronía entre profesor y alumno, generalmente es alterada por algún malentendido entre ellos. Puede estar en la forma de insatisfacción del profesor hacia su estudiante, o puede ser debido al juicio erróneo del estudiante hacia la actitud o las palabras del profesor. Si alguno de ellos sufre una obstrucción cardiaca, por decirlo así, y se corta la circulación, la confianza en el conocimiento queda inmediatamente bloqueada.

Con el fin de evitar esta situación tan triste y asegurar una sincronía perfecta entre profesor / alumno y alumno / profesor es que se canta sinceramente este mantra en forma diaria entre preceptor y discípulo.

 

  • Swami Chinmayananda – Taittiriya upaniṣad
  • Traducido por Cristóbal Grez